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Mostrando entradas de noviembre, 2025

Family Life (Vida familiar)

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A principios de los años 70, vi una inglesa película con ese título. Era la historia de Janice, una joven “de buena familia”, cuya vida se vuelve insoportable, oprimida por sus asfixiantes padres, que la obligaron a abortar. Solo la amistad de Tim y la innovadora terapia del Dr. Donaldson ofrecen esperanza de cura. Sin embargo, la incomprensión de la familia y las prácticas de la psiquiatría tradicional se imponen, y Janice se hunde gradualmente en la esquizofrenia. La muchacha terminó hecha un guiñapo en camisa de fuerza. Su familia la enfermó porque ella no respondía a sus criterios de “buena educación”. Y siempre ha habido quienes no eructan para hacer dinero a base de la infelicidad ajena, en este caso, un siquiatra. Recordé la película, y hasta la encontré en Youtube: (2) Vida familiar (1971) | Tráiler - YouTube Ese vínculo es del tráiler. El caso es que hace ya más de 50 años, esa película me abrió los ojos sobre la vida familiar, la mía y la de otros allegados, tanto fa...

Nueva explotación de la pobreza

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Para quienes no tenemos gran cosa que hacer y necesitamos huir de nuestros propios pensamientos (ni hablar de los pensamientos ajenos que nos invaden por las más variadas vías), el extenso repertorio de canales en las redes ocupa parte de nuestro tiempo y, en ocasiones, puede ser divertido, sobre todo si no nos detenemos a analizar esas publicaciones.   Tengo entendido que, a partir de un cierto número de seguidores, algunas de esas redes pagan, y pagan bien, a sus productores, quienes además tienen su propia publicidad, pero he visto que esas redes también colocan sus anuncios, digamos, internacionales.   Me llama la atención que, aparte de las emisiones de noticias falsas, chismes políticos, pronósticos, análisis y difamaciones de todos los calibres, los que más seguidores tienen son los que divierten a base de la ignorancia de la gente.   Sí, son muy divertidos, mientras los vemos con ese fin. Pero, si lo pensamos bien, son patéticos. Podríamos consolarnos ...