Belisa Amelia
Cuando nació, ya éramos siete los nietos de Maquinco Lara y Belisa Mieses, dos hembras y cinco varones. Ella fue la octava nieta (de abuelos paternos fallecidos), la tercera hembra. Fue una algarabía. Todavía teníamos dos tías solteras, una de ellas preparando su boda para el mes siguiente. (Doy por hecho que todo el mundo sabe lo bueno que es tener tías y tíos solteros. Yo disfruté de cuatro. Solamente uno de los hermanos de mi mamá se había casado siendo yo muy niña, lo que también fue bueno: su esposa era una súper tía y además me dieron un primo y una prima en la primera infancia.) Esa prima de la primera infancia, cuarta en la línea de los primos, que también se llamaba Belisa, Belisa Altagracia, murió en un accidente terrible teniendo menos de 30 años, cuando se dirigía a su lugar de trabajo, fuera de la ciudad. Esta madrugada se nos fue Belisa Amelia. Su nacimiento significó mucho para mí. Ese día, estaba de vacaciones en La Vega y, mientras desayunaba, recibí un...