Prácticas viejas y muy malas
A mediados de los años 70, hacía muy poco que había regresado de Francia y me contrataron para traducir unos manuales de equipos que la presidencia había adquirido para algunas de sus dependencias, entre ellas RTVD (el canal 4). Cuando recibí del primero de dos o tres cheques en los que habíamos acordado dividir los pagos, di un brinco – y no fue de alegría – cuando vi que me habían descontado RD$2 por concepto de una foto del presidente Balaguer. Ahí mismito empecé a pelear: en primer lugar, ¿dónde estaba la foto de Balaguer que me estaban cobrando? En segundo lugar, ¿qué los hizo pensar que yo quería una foto de un hombre que, no solamente salía en la prensa absolutamente todos los días, sino que se encontraba a dos puertas del lugar que me asignaron para hacer el trabajo? Y, en tercer lugar, ¿qué ley amparaba esa compra inconsulta? Para salir de mí, más de un empleado de ese departamento se metió la mano en los bolsillos para resarcirme los dos pesos. Entonces tuvieron...