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El señor de los anillos

Es mucho lo que se pude comentar sobre el egregio regidor de demarcación diminuta que propuso a su sala capitular que encargaran no uno, sino tres anillos para cada uno de ellos, para conservarlos como recuerdo de su gestión. Y aun así, están aprobando nuevas demarcaciones a la carrera, como si en ello fuera la vida de no sé quién(es). Aquí hay distritos municipales que abarcan dos calles, parajes de menos de quinientos moradores con categoría recién adquirida de municipios, o sea que requieren alcaldías, alcaldes, regidores y diputados. Pero jamás vayan a pensar que son auto-sostenibles. No. Es con nuestro dinero, el que más rinde para esas misiones y no nos llega a nosotros, que lo generamos, ni por error. También podría contarles de un tipo de cerca de sesenta años que conserva los anillos del matrimonio de sus padres para un día – supongo que en la próxima vida – casarse con la mujer, no que siempre ha querido, sino que daría gusto y paz a su difunto padre y a su más que viva mad...

A doña Susana con cariño

¡Qué suerte tuvimos mis amistades, mi mamá, mi hija y yo! Cuando me dio por hacer fiestas en mi casa, celebrando por grupos los cumpleaños de mis amigos y amigas, doña Susana nunca faltó. Pasaba la parte temprana de la fiesta viendo sus novelas por televisión con mi mamá, que era su amiga, y el resto disfrutando con mi manicomio privado. Para colmar mi suerte, dispongo de un disco de merengues con la orquesta de Napoleón Zayas que incluye La Maricutana, merengue favorito de doña Susana, y también cuento con tremendo equipo de amigos bailadores que se disputaban por bailar con ella. Muchas veces la acompañé a las actividades sociales de las que se nutría del material para su adictiva columna y, tengo que resaltar que, sin que ni remotamente estuviera de acuerdo conmigo en mi forma de ser, de actuar y de pensar, siempre tuvo palabras de respeto hacia mí, tanto en lenguaje oral como escrito, cosa que no siempre agradaba a algunas de sus lectoras cautivas. ¿Cómo olvidar aquella fiesta ...

Palo ensebado irreversible

El mismo día, primero declara el precandidato morado que su triunfo es irreversible y luego, jugando a la víctima que busca despertar piedad, lo cual es propio de la conducta peledeísta, dice que la carga impositiva que su gobierno está tirando encima al cansado burro que somos nosotros convertirá su campaña en un palo ensebado. Y al día siguiente, se envalentona y dice que Leonel no lo va a joder. Tengo que inferir que, nacido y criado en San Juan de la Maguana, Danilo debe ser un campeón invicto de ese juego de resistencia. Porque, decir en Fantino que su victoria no tiene vuelta atrás y, unas horas más tarde, en Puerto Plata, enfatizar que esa victoria puede deslizarse vertiginosamente hacia abajo debido a una reforma fiscal que para él, de ninguna manera puede ser sorpresiva, es creer, como el resto de sus compañeritos, que somos burros, no sólo de carga, sino carentes de pensamiento por lo mal que nos han puesto a comer, o es una forma demasiado retorcida de que le cojamos pena,...

Tranquilo con Danilo

¡Tantos años de duquesa, y no aprendes a mover el abanico! ¿Y esa desesperación, muchacho? ¿Te has dado cuenta, de repente, que debes apoyar a tu candidato y has querido darle una prueba desaforada de tu apoyo? ¿Para qué? En cuanto a él, siempre ha estado de tu lado, nunca te ha enfrentado, no te ha hecho la menor crítica, ni observación. No es necesario que le des pruebas de que estás de su lado: él está del tuyo. En cuanto a ti, no gastes tu pólvora en garzas: él no va a ganar ni que te vayas de boca apoyándolo, ni que gastes todo nuestro dinero y el que coges prestado a nuestro nombre en hacerle campaña. Ahora, en relación a esa sacadera de cuentas a tu predecesor y seguro sucesor, debes tener conciencia de que perdiste un tiempo precioso de ése que te pagamos sin que sepamos exactamente cuánto. Este ha sido el más innecesario y el más perjudicial – para ti mismo - de todos tus discursos. Todo el mundo sabe hasta donde se extendió tu mano y la de los tuyos en la mayor parte de lo ...

Efectivamente, no los amo

Precisamente porque los entiendo, no que los comprendo ni que los acepto, no puedo amarlos. A ninguno de ellos. Nos han convertido, a todos y cada uno de nosotros, en aquellos niños huerfanitos, con herencia, a quienes algún familiar o vecino, no enfermo mental, sino pura y simplemente malvado, se ofrecía a custodiar hasta su mayoría de edad, cuando, si llegaban vivos, ya no les quedaba ni un solo centavo y hasta debían dinero a sus “benefactores”. Sí, señor. Los gobernantes peledeístas son las brujas de los cuentos infantiles. Son los malos de las películas no tan infantiles. Son los grandes abusadores de nuestra cruda realidad nacional. Entonces, no es que no los entendemos. Es que los aborrecemos. Mucho. Les tenemos asco. Han acaparado todo lo que nos pertenece y, si les da la gana, sueltan una que otra migaja a quien les parece. “Te estoy ayudando”, nos dicen, como si se estuvieran desprendiendo de algo propio para hacernos un favor. Tres mil sombreros, mal contados, en un so...

Cuatro pájaros de un tiro

En medio del desparpajo gubernamental para administrar el Estado y tratar a sus propietarios, que les pagamos no sabemos cuánto, más todo lo que nos niegan y nos arrebatan, el presidente se ha estado quitando de encima sus mayores estorbos políticos: su propio vicepresidente, su propia esposa y su propio candidato. Al vicepresidente, lo conserva como tal, porque no le queda de otra y en algún momento, antes de que se destapara a dar declaraciones tan repetitivas como desafortunadas, le sumó, en términos sociales. A la esposa, la conserva como tal, porque es mucho lo que le ha aportado en términos económicos, y también sociales (en su momento, era importante estar casado). No sé qué le habrá aportado Danilo alguna vez, pero en este momento lo ha hecho quedar como un presidente de partido que acepta decisiones, lo cual no es más que otro montaje. Pero, en términos políticos, se los quitó de encima a los tres. Ahora, sus amarres andan por otro camino: ya tiene el poder legislativo y el po...

Calidad moral

Enternece leer y escuchar las declaraciones de tantos funcionarios morados descalificando a quienes critican sus acciones, cual de todas más perniciosa para la población. Es increíble que el más joven de los partidos que ha llegado al poder precisamente con el más joven de los presidentes hayan puesto el país y sus habitantes en las condiciones en que estamos todos menos ellos y encima reaccionen tan airados a la menor observación. No conformes, desacreditan y descalifican a todo aquel que los haga sentir atacados, señalados, aunque los hechos estén ahí y no haya forma de negarlos ni ocultarlos por más esfuerzos que hagan. Nos exigen ser sus cómplices. Nos exigen ser tarados. Nos exigen mantener esa nueva vida que han descubierto, que no ha terminado de deslumbrarlos y que no están dispuestos a dejar ni que los maten. Pensamos que tantos de ellos, empezando por el presidente, de origen tan pobre, con formación académica, formación política, o con entrenamiento de guerra, hombres y muje...