Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2026

“La religión: opio del pueblo”

Imagen
  No hay que ser marxista, es más, ni siquiera hay que ser ateo para estar de acuerdo con eso. La religión, cualquiera que sea, es una desgracia. Lo ha sido siempre. Esto no es una opinión. Es un hecho comprobado en demasiados capítulos de la historia universal. Publiqué hace un ratito en Facebook que “ Muchísimos izquierdistas dominicanos NO son ateos. Son creyentes ¡y practicantes!” No pensé que tendría que aclarar mi comentario, pero por lo que han comentado algunos contactos, parece que no he sido debidamente interpretada. De ninguna manera he intentado referirme a los conocidísimos chaqueteros, porque de ellos sabemos que no son izquierdistas ni apegados a ninguna ideología, ni credo, ni práctica fuera del chaquetismo. No he intentado evocar a quienes se mueven al vaivén de las olas de nuestro peculiar “ejercicio político”, por llamarlo de algún modo y sabiendo, como todos sabemos, que es más bien la búsqueda de notoriedad, preferiblemente acompañada de algún nivel d...

Como el santo rosario

Imagen
  74 años “entrao en” 75 son muchos años. Por más que nos digan “todavía usted está joven”, la realidad es que a esta edad no lo somos. De hecho, estamos a tiro de hit para alcanzar la esperanza de vida en nuestro país (lo cual no significa que no la superemos, como tantos de nuestros conocidos y desconocidos). Por supuesto, para llegar hasta aquí, fuimos niños, jóvenes y adultos. Ahora somos viejos (¡no al eufemismo de adulto mayor, que ser viejo no es delito ni ofende a nadie!). No sé si son cosas mías, pero tengo la percepción de que nosotros, los viejos de mi generación, somos bastante más vitales que los de generaciones anteriores. Muchos todavía trabajan, otros dejamos de trabajar hace poco, aun teniendo fuerzas, lucidez y ganas para seguir. Pero veo fotos de mi niñez con mis abuelas, que no tenían ni 60 años cuando nací, y de mi hija con mi mamá, que tenía 66 cuando ella nació, y lucen mucho mayores que mis contemporáneos y hasta de los que ya alcanzaron o están lleg...

No podían ganar los dos

Imagen
  Hace algo más de 60 años, en mi adolescencia, mis vecinos coetáneos y yo oíamos los juegos de pelota por radio en el parqueo de una farmacia. El radio era de plástico duro. Era mío, salido de una compra-venta que mi papá tenía entonces, como compensación a unas facturas que revisé y organicé. Del grupo que se reunía a oír los juegos, casi todos eran liceístas. Había un aguilucho y yo era (soy) escogidista. Las Estrellas Orientales no tenían a nadie en ese grupo. Una noche, el juego que estábamos oyendo era entre las Estrellas y el Licey, en San Pedro de Macorís. Recordemos que, en ese tiempo, las Estrellas eran los perdedores seguros en todos los campeonatos. Resulta que ese día, no solamente ganaron las Estrellas, sino que fue una pela 16 a 4. A pesar de que, de no ser por la sorpresa de que las Estrellas ganaran, la lluvia de palos y anotaciones calificaban para aburridas, la cuerda que cogió la liceísta más fanática que haya nacido en nuestro país, ya fallecida, la l...