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Observaciones

Tampoco pensaba verlo, pero también lo vi, para establecer comparaciones. Y si algo me quedó de mis casi dos horas dedicadas a la comparecencia de Danilo en Teleantillas, fue la seguridad de que, para Danilo, corregir lo que está mal y continuar lo que está bien es exactamente lo mismo. No hay ni siquiera un hilito imperceptible que separe el bien del mal. Sus respuestas a las dos preguntas fueron idénticas, casi palabra por palabra. Por eso, no quiero ni pensar qué será lo que nunca se ha hecho. Tuvieron que hacerle tres veces por lo menos dos preguntas que, a pesar de todo lo que dijo las dos veces anteriores durante los respectivos tres minutos, no respondió claramente. Y la tercera vez, tampoco. Su celebrada respuesta de que mantendría el Despacho de la Primera Dama tal cual porque si no, “¿qué voy a hacer con Candy?”, me pareció de un mal gusto espantoso, como el de tantos hombres que, para hacer y deshacer, entienden que sus mujeres deben estar bien embulladas, sólo que e...

Desalmado y desarmado

Hace unos años, en medio de una confusión que terminó en la ruptura de una vieja y valiosa amistad, quise analizar los hechos con un amigo siquiatra quien, entre otras consideraciones, encontró que el amigo perdido era un desalmado, es decir, una persona sin alma, de mal fondo. Sin embargo, a otro amigo, sicólogo, le pareció que el tipo más bien estaba desarmado, que no disponía de las herramientas para lidiar con la situación que desencadenó en la pérdida irreversible de la amistad. Así, una simple letra puede cambiar nuestra percepción. Sí, porque si nos convencemos de que alguien es desalmado, nos basamos en la indignación y demás sensaciones que nos llevan a defendernos a la hora de manejar un proceso de separación, incluso a sentir alivio de habernos librado de alguien o algo nocivo, de un cierto peligro; pero si creemos que la persona en cuestión está desarmada, con naturalidad tendemos a ejercer flexibilidad y tolerancia, en nuestra contra, agravado por una inclinación rayana ...

Los demás poderes

Cuando Hipólito Mejía gane las elecciones dentro de unos días, tendrá el control del Poder Ejecutivo. Los demás poderes del Estado, es decir, el poder legislativo, el poder judicial, el poder municipal, la iglesia y la prensa, están debidamente amarrados por el PLD. Podría parecer que esta situación real significa un serio obstáculo para el buen desempeño del gobierno. Sin embargo, no será así. Sólo hay que ver los movimientos, las movidas de muchos legisladores, jueces, síndicos, curas y periodistas, porque saben que, de entrada, no conseguirán nada de lo que ahora consiguen del Poder Ejecutivo para sus jugadas políticas, sociales y económicas. Y digo de entrada, porque ya hemos visto suficientes películas como para saber que más adelante “se dan cuenta” de que algunos ministros, directores y el presidente mismo son buena gente. Entonces, empiezan a comprenderlos y les aprueban leyes, apoyan sus medidas, enaltecen sus figuras, oran por ellos, lo que sea, a cambio de empleos para sus...

Arrimados

Así llamamos en buena parte del mundo a las personas que viven en casa de otros por situaciones, en principio momentáneas, que impiden seguir manteniendo la vida independiente. Los arrimados o recogidos disponen, mientras dure la buena voluntad de quien los acoge, de prerrogativas que de todos modos son pocas y, sobre todo, de absolutamente ningún derecho. Toma un tiempito descubrir qué molesta y qué no a quienes viven en la casa, pero al final, el resultado es el mismo: les molesta todo, les molesta la simple existencia del recogido. Se sienten abusados y perciben su gesto inicialmente solidario como un error garrafal. Desde que el arrimado empieza a notar que las pequeñas contribuciones que pueda hacer en tiempo, esfuerzo o dinero ya no son bienvenidas, se siente expulsado del hogar que lo acogió y debe poner la proa hacia otro lugar. Mientras lo encuentra, lo más prudente es pasar el mayor tiempo posible fuera de la casa. En el caso de quienes están pasando por una situación de...

Cuidemos nuestros votos

Quienes nos sentimos comprometidos con la candidatura de Hipólito Mejía hemos estado participando en las más diversas actividades para manifestarle apoyo y también acercándonos a nuestros conocidos y relacionados para asegurar sus votos a favor de nuestro candidato. No sé ustedes, pero yo me siento muy satisfecha de los resultados en mi entorno, amigos y amigas cuyos votos jamás pensé lograr, es más, muchos que ni se me ocurrió abordar y ellos mismos se han dirigido a mí para expresar que la intención de sus votos ya se convirtió en decisión tomada. Ahora, nuestro sentido de compromiso nos inviste de otra responsabilidad más importante: proteger y eventualmente defender esos votos que hemos conseguido y los que consiguieron nuestros muchos compañeros de causa, todos movidos por el convencimiento de que el triunfo de Hipólito es una necesidad nacional. Por eso, invito formalmente a quienes me leen y a sus allegados a que se ofrezcan de voluntarios para representar ante los colegios e...

El peligro de olvidar

A pesar de mi intención de no verlo, lo vi. Editado en Madrid, documentado por varios libros, por todos los periódicos de circulación nacional, y muchas fílmicas de noticiarios, y pasado más de una vez por cuanto canal de televisión les vendió espacios, no hay dudas de que fue un trabajo arduo y de que costó, está costando y costará muchísimo dinero, del nuestro, del que nos arrebatan y del que toman prestado para que nosotros lo paguemos. Felicitamos a los agraciados. Sin defender, desmentir, explicar, justificar ni dorar de ninguna forma la píldora presentada en el documental, sigo pensando, con más fe ahora, que a los peledeístas, sus aliados y asesores no les cruza por la cabeza hasta dónde se están clavando el cuchillo. El documental no contiene un solo dato que no se supiera, ni un solo hecho ocurrido en privado o en secreto. En contra de su intención, deja patente que el gobierno del PRD, el cacareado gobierno anterior, el gobierno de Hipólito, con todos sus yerros, ha venid...

17 de abril de 2012

El día no podía parecer más prometedor. Tempranito en la mañana, a la hora natural del desayuno, Cecilia García hace pública su adhesión a la candidatura de Hipólito Mejía, por demás con gran estilo, motivada por la traición a don Juan de parte de sus discípulos y advirtiendo que sería la primera en denunciar cualquier viso de mal comportamiento durante el próximo gobierno del PRD. Los comentarios y mensajes que circularon por las redes mostraban la bienvenida este apoyo, si bien no faltaron un par de irreverencias de parte de los interactivos morados. Saber, de parte del coordinador regional, que los numeritos en el sur profundo han mejorado sustancialmente, le alegra la vida a cualquiera en un momento como el que vivimos. Que nuestro embajador en Haití se desvinculara del asqueroso montaje de autoridades dominicanas y haitianas, no deja de ser una sensación de que no todos están podridos. Pero fue bastante desagradable ver que, cual príncipe heredero, al hijo de Leonel lo vitore...