Octubre termina en tres días
¿Sabe alguien si, efectivamente, ya están disponibles los medicamentos de alto costo? Las historias de niveles de ansiedad, de frustración y demás experiencias no solamente desagradables sino comprobadamente lesivas a las condiciones de salud de los, en principio, usuarios de ese programa, son alucinantes. Los trámites son un verdadero atentado a la dignidad, una irreverencia a las personas a quienes, como si la pobreza no les fuera suficiente, los ha atacado una enfermedad catastrófica. Y ahora me entero de que ese pastel tiene una cerecita, que estoy loca por que alguien me desmienta porque, de ser cierta, mueve a asco, a repulsión. Me cuentan que hay gente rica, muy rica – tanto de cuna, como por sus éxitos profesionales o comerciales, como gracias a su paso por uno o más de nuestros gobiernos – que, con una simple cartita de un funcionario de cualquiera de los poderes del Estado, consigue esos medicamentos de alto costo sin dificultad. Siempre se ha sabido que no hay riqueza ...