¡A consolidar la Convergencia!
A todos nos encanta predicar la democracia que ya Platón definió hace siglos como el gobierno de los mediocres, por la ilusión de libertad que ella esparce. Y lo cierto es que más mediocres no pueden haber sido todos los gobiernos que se han sucedido en la República Dominicana, aunque algunos han tenido, no exactamente sus luces, pero sí sus chispitas. Que si a hablar de ilusión de libertad vamos, nunca como ahora la libertad había sido “simplemente una ilusión”, como el bolerazo aquél. Ahora, si queremos seguir jugando a la democracia, pretender que la ejercemos, lo primero es tener claro el panorama. Y, siendo ese panorama tan poco auspiciador como lo es, no nos queda más que deshacernos del protagonismo y demás debilidades que nos llevan a separarnos y a montar tienditas aparte, para capitalizar con madurez y responsabilidad todas nuestras afinidades, especialmente la mayor y más común: los males que nos afectan a todos por igual. La presidencia de la república es un solo puesto, ...