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Días que compensan

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No creo que pueda, ni que haga falta, describir mis niveles de tensión el fin de semana antepasado por el espectáculo del peregrino y el fin de semana pasado por los incendios y algunas trifulcas, hechos aparentemente aislados, pero todos con el común denominador de que ocurrieron en provincias y municipios donde el PLD perdió las alcaldías. La idea de vernos obligados a actuar antes de las elecciones para salir de la plaga morada por una vía nada pacífica me puso, repito, extremadamente tensa, no hablemos del impacto al constatar, nueva vez, la clase de gentuza, la incalificable perruá en cuyas manos está la administración de nuestro Estado. Pero hoy he sido premiada. Temprano, en la mañana, Paloma me trajo a Dalia, que así llamamos a una perrita de 25 días de nacida, cuya madre no podía seguir alimentándola. El veterinario dijo que está perfecta, que confía en que la criaremos bien; y la bienvenida que le dieron Arí el chihuahua, y Rosalía la pug, será inolvidable. Estoy tranqu...

Hablando sola

A quien le gusta cantar o bailar, lo que menos le importa es que lo oigan o lo miren o que, con suerte, lo aplaudan. Y lo mismo pasa con quien le gusta escribir. Lo que menos importa es que lo lean. Las tres prácticas son satisfacciones personales, a veces gratificantes. Por supuesto, si aparece un público que reciba y reaccione – en el caso de la escribidera, quien lea y comente – mucho mejor, porque no se puede negar que eso alimenta el ego, fomenta la vanidad. En mis años de articulista, me bastaba y me sobraba con los estímulos de don Radhamés y don Cuchito, aunque no puedo quejarme de aquello que me atreví a llamar mi fan club, por las cartas y llamadas que recibía en los tiempos en que no había correo electrónico. Ahora tengo este blog en el que escribo esporádicamente y, a pesar de las redes y los tantos contactos, tengo claro que mi carnaval pasó hace rato. Pero, “me s’importa”. ¿Qué se puede hacer en esta prolongada cuarentena para matar el tiempo? Digo, que no sea cocin...

Queridos contactos:

Me gustaría enviar una carta-compromiso, de parte de todos nosotros, al candidato que, con nuestros votos, ganará las elecciones presidenciales en primera vuelta, porque nos ocuparemos de obtener el 50% + 1. (Luego podemos hacer lo mismo con los candidatos al Congreso). La idea es hacerle saber qué esperamos de su gestión, qué debe desaparecer, qué debe mejorar, qué debe crearse, en qué consiste nuestra idea de cambio - que, en realidad, será una transición - y que, al firmarla recibida, se comprometa a responderla, preferiblemente aceptando nuestros planteamientos y, si fuera necesario, explicando por qué no podría cumplir con tal o cual punto. Hay algunos detalles que pueden lucir insignificantes, superficiales, sin embargo, inciden fuertemente en la manera de relacionar el gobierno con el pueblo. Por ejemplo, la colocación de la foto del presidente en todas las instituciones y despachos del Estado, así como el tratamiento de “Excelentísimo”, vienen de la dictadura trujillista ...

Crónica de una salida anunciada

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Después de más de un mes sin traspasar el umbral de la puerta de mi casa, ya a punto de treparme por las paredes, esta mañana pude salir ¡sola y manejando! Este arresto domiciliario va para largo, pero conseguí esa libertad bajo palabra por algo más de una hora, y la sensación fue indescriptible. Me puse un gorro azul “medicina interna”, de una de las piyamas de Elisa mi hija cuando era residente de esa especialidad, mis lentes de sol, y la mascarilla que dice #SeVan que tuvo a bien obsequiarme Alejandra. Tuve un par de tropiezos a la hora de salir: uno, que el portón eléctrico no abrió con el control remoto, hubo que abrirlo manualmente; y otro, que no podía respirar con la fabulosa mascarilla, por lo que tuve que hacer mi recorrido con una de las quirúrgicas. Pero me fui. Mi primera parada era en Arroyo Hondo, a buscar levadura y harina para pan que Carmen consiguió ayer. Luego, pasé por Los Jardines, por casa de Héctor, a darle un bocinazo para que se dejara ver y saludarnos...

Tumbando santos de los altares

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Dos conciencias

Anita es muy sabia. Tiene esa sabiduría de quien ha tenido que pelear duro en la vida, de quien todo lo que tiene lo ha conseguido a sangre y fuego, luchando contra su propio entorno, el mismo entorno que tenemos tantos de nosotros, ése que dice querer que estemos bien, pero no igual, mucho menos mejor que ninguno de ellos. Ese que, cada vez que sacas la cabeza, te da un palo para que te hundas de nuevo y te hace creer que te ayuda a resurgir. Ese que nos hace vivir siempre recomenzando. Es la amiga que te aterriza en un dos por tres. En una crisis por complicaciones propias de las relaciones interpersonales, una pérdida que yo no estaba lista para aceptar, por la que estaba dispuesta a luchar y, de hecho, por la que soporté no pocos desdenes, incluso públicos, Anita lo resumió todo con esta oración: “Deja eso, que nadie puede vivir con dos conciencias”. A partir de lo que le conté, me explicó que era evidente que esa persona estaba renegando de sí misma y que mi sola presencia...

Adoctrinados

Los 10 mandamientos de la Ley de Dios son el fundamento moral del cristianismo católico. El catolicismo es la religión oficial de la República Dominicana, un país cuya Constitución establece claramente la libertad de credo y de cultos. Estos 10 mandamientos, en algunos casos solo una parte de ellos, o los mismos con modificaciones, también son adoptados por otras iglesias cristianas, muy bien capitalizados por el sistema político y, en la práctica, absolutamente desvirtuados por el sistema social, y de muy serias repercusiones en el sistema económico. Sucede que la iglesia católica y casi todas las demás, a cambio del apego estricto a ese reglamento, prometen una vida eterna “a la derecha del Padre” (trino y uno a la vez). Dado que de esa vida eterna no existe la más mínima referencia, la fe y la esperanza no han generado la debida caridad, es decir, no han cumplido su rol de virtudes teologales, como se llaman. Y es esto lo que ha llevado a tanta gente a vivir en una falsedad que ...