Días que compensan
No creo que pueda, ni que haga falta, describir mis niveles de tensión el fin de semana antepasado por el espectáculo del peregrino y el fin de semana pasado por los incendios y algunas trifulcas, hechos aparentemente aislados, pero todos con el común denominador de que ocurrieron en provincias y municipios donde el PLD perdió las alcaldías. La idea de vernos obligados a actuar antes de las elecciones para salir de la plaga morada por una vía nada pacífica me puso, repito, extremadamente tensa, no hablemos del impacto al constatar, nueva vez, la clase de gentuza, la incalificable perruá en cuyas manos está la administración de nuestro Estado. Pero hoy he sido premiada. Temprano, en la mañana, Paloma me trajo a Dalia, que así llamamos a una perrita de 25 días de nacida, cuya madre no podía seguir alimentándola. El veterinario dijo que está perfecta, que confía en que la criaremos bien; y la bienvenida que le dieron Arí el chihuahua, y Rosalía la pug, será inolvidable. Estoy tranqu...