Bonding: Vínculo traumático

 

El vínculo traumático es una trampa emocional silenciosa que te mantiene unido a quien deberías soltar. ¿Por qué extrañamos a alguien que nos hizo daño?Tu mente sabe que te hizo daño, pero tu corazón sigue atado porque “también tenía sus cosas buenas”.  

Recuerdo a una amiga de infancia que insistía en que, con o sin rencor, nunca olvidara cualquier daño que me hubieran hecho. Y también recuerdo a una profesora que me decía que hablara de eso con naturalidad, que se lo contara a las personas con quienes me trataba de cerca, para que me entendieran.

Sin ser masoquista ni emocionalmente dependiente – aprendí muy temprano a querer sola, a no ser querida ni valorada, y a vivir con esa realidad. No tengo vena de mártir.

De hecho, no creo padecer de “bonding”. Me pareció interesante un material que encontré y leí, pero yo, lejos de apegarme, me quito, aunque se me retuerzan las tripas. Y, especialmente a estas alturas del campeonato, no tolero que intenten barrer el piso conmigo.

Pero tengo que admitir que no fue fácil alejarme de los abusos del hogar para terminar en las garras de un sociópata que me dejó de siquiatra, agravado porque “las cosas buenas” que tenía me hacían más falta que la seguridad social y material que me proporcionaba el hogar del que salí.

Eric Hernández Morales escribió en Neopraxis el 27 de agosto de 2025 que comprender los mecanismos del paradójico bonding es el primer paso para sanar:

  1. Idealización del pasado: Nuestra memoria no es perfecta. Tiende a enfocarse en los momentos positivos de una relación, minimizando el dolor y el maltrato. Este sesgo nos da una visión distorsionada de la realidad.
  2. Apego emocional: Nuestro cerebro asocia la presencia de la otra persona con una sensación de seguridad y rutina. Este apego, especialmente en quienes tienen dependencia afectiva, juega un papel clave en el deseo de volver a una relación que nos ha hecho daño.
  3. Refuerzo intermitente: En algunas relaciones, los momentos de afecto y cariño son intercalados con episodios de maltrato. Este patrón impredecible crea una respuesta adictiva en el cerebro, similar a un ciclo del que es difícil salir sin ayuda.
  4. Necesidad de cierre: A veces, extrañamos no a la persona en sí, sino el anhelo de entender, perdonar o perdonarte a ti mismo. Es el deseo de cerrar una herida abierta.

Superar esta añoranza requiere enfrentar el duelo de manera consciente. Es fundamental validar el daño sufrido y desmontar la falsa narrativa del «todo fue bueno». Fortalecer la autoestima y la independencia emocional son pasos clave para cortar con este ciclo.

Espero que esta información resulte de interés y sirva de orientación a quienes la necesiten. Doy fe (y tengo fe pública) de que no es fácil ser sobreviviente de abuso y que, aparte de que nadie lo entiende, también tenemos que lidiar con nuestro interior, nuestra memoria, nuestro deseo, nuestra necesidad de que algo mágico borre los daños y restablezca “las cosas buenas”.

 

Vínculo traumático by Angela Briones on Prezi

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Vergel desde 1965

Carta a Deligne

Carta a Socorro Monegro