En un hospital del distrito…

 

… de cuyo nombre no quiero acordarme, atendieron, ingresaron y operaron a un joven adulto, por fracturas y heridas causadas en un desafortunado accidente.

Aparte de las quejas por el manejo y el trato, a la hora del alta pasaron a su madre una factura por ciento cincuenta mil pesos.

Contrario a lo establecido, dizque buscaron con su cédula y no aparecía en el plan subsidiado de SENASA, donde, en principio, debe aparecer todo el que no tiene plan contributivo.

Sin que nadie la llamara ni le pidiera nada, se presentó una dirigente de un partido y se comprometió a asumir los gastos. Se esfumó sin cumplir su oferta.

Luego apareció otro dirigente del mismo partido, ofreció lo mismo sin que nadie se lo pidiera, e hizo mutis por el foro sin aportar ni un centavo de lo que él solito fue a ofrecer.

Solo me dijeron “una política” y “un político”, no de qué partido, pero, por más de un motivo, se puede pensar que tanto la mujer como el hombre son del partido en el poder. Andan buscando votos tanto para los puestos de dirección como para las candidaturas. Y son los que tienen acceso al dinero, a nuestro dinero.

A todo esto, el muchacho ya de alta: ni una aspirina para el dolor, ni agua, ni nada. El personal del hospital, desesperado por que el paciente desocupara la cama.

Finalmente, apareció de la nada una empleada del hospital que preguntó a la madre: ¿Cuánto tienes ahí? La madre le respondió: cincuenta mil (toda llorosa, porque estaba juntando ese dinerito para poner un pequeño negocio para mantener, sola, a sus cuatro hijos).

La empleada le dijo: “Voy a conseguir que te lo dejen en treinta y ocho mil, pero tienes que darme diez mil para repartirlos en el departamento.”

Si llama mucho la atención que los dirigentes políticos anden apareciendo en los hospitales y, supongo, en otros lugares donde la gente está viviendo imprevistos para los que no está preparada, por ejemplo, las funerarias (los hay que son auténticos “chochuecas”), es incalificable el impacto que genera que un/a empleado/a de hospital surja de la nada con una propuesta como la descrita.

Tuve que recordar que, hace un tiempito, cuando iban a abrir un hospital cercano al de esta historia, a la hora de reclutar a los médicos (¡doctores en Medicina con especialidad y subespecialidad!, es decir, profesionales con 10, 12 y hasta 15 años de estudios), no solamente debían llevar sus solicitudes ¡¡a la casa del director!!, sino ¡¡¡con una carta del partido!!!

Y eso es de lo poco que nos enteramos. No tenemos una idea ni siquiera remota de la clase de seres humanos en cuyas manos estamos.

Por favor, no me digan que eso siempre ha sido así, que fue mucha la suela que gastamos en las calles de todo el país para acabar con eso. Y fue ciega la confianza que pusimos en la promesa al respecto.

El desamparo en que vive la mayoría de la población es abrumador. El ingrediente activo del sistema es la ignorancia. A muchos, lo que nos duele es ver cómo han pisoteado nuestros esfuerzos y nuestras luchas contra la corrupción que, lejos de desaparecer, ha llegado a minar sin piedad los servicios de salud.


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