La educación de nuestros presidentes

 


Yo no había cumplido 10 años cuando mataron a Trujillo. Nunca lo vi en persona. Las anécdotas con relación a su educación doméstica abundan, algunas pintándolo como un perro y otras ponderando sus valores y su sentido de la familia.

Del desfile de presidentes que se sucedieron después de su muerte, es poco lo que se sabe al respecto, principalmente por lo efímeros que fueron sus mandatos.

Luego, Juan Bosch, con quien me traté de cerca. Por un lado, era amigo de infancia de mi abuela Cosetta, se adoraban. Por otro lado, su primer matrimonio fue con una parienta nuestra cuyo nombre no recuerdo. Lo que sí recuerdo es que las veces que él y yo nos encontramos, invariablemente me apretaba los cachetes y me decía: “¡Igualita a su abuela!” Cada vez, le respondía lo mismo: “Don Juan, abuela era pelirroja, de ojos verdes.” Y él me decía: “Pero te mueres si no le dices cuatro verdades a la gente en su cara. En eso es que te pareces a ella.”

Y, la última vez que nos vimos, en el aniversario de uno de los periódicos del Grupo Corripio, me echó el piropo más grande que he recibido en mi vida: “Es que tú no eres articulista. Eres toda una escritora.” Francamente, no tengo clara la diferencia, porque hasta la fecha solo he escrito artículos, pero el brillo de sus ojos, la inflexión de su voz y el habitual pellizco a mis buches me dejaron sin la menor duda de que me estaba elogiando y no de cualquier manera.

De él puedo decir que tenía buenos modales, normas de convivencia, sentido del Otro y de la Molestia.

Al Dr. Balaguer solamente lo vi una vez en mi vida, justo el último día de su último período, en 1996, y fue en un acto público. Pero fui condiscípula de una de sus sobrinas y hasta la fecha soy muy amiga de uno de sus sobrinos, muy bien portados los dos, por lo que puedo inferir que el tío también tenía buenas costumbres.

Leonel Fernández es bien pesado, rayano en antipático, gélido, pero por lo general se comportó con mucha propiedad, muy medido en sus movimientos y sus palabras.

Lo de Danilo es incalificable. Como está más o menos fresco y esporádicamente él aparece en público, lo voy a dejar ahí. No vale la pena dar ni medio teclazo por él. Vamos ahora con los presidentes del PRD/PRM.

Felizmente, Miguel Vargas nunca llegó. Los que sí llegaron, a saber, don Antonio Guzmán, Dr. Salvador Jorge Blanco, Agr. Hipólito Mejía y Lic. Luis Abinader, con las altas y bajas de sus respectivos caracteres, han exhibido buenos modales. Diferentes estilos, pero evidentemente fueron bien criados.

Por eso da tanta brega comprender el elevado número de hombres y mujeres, no solamente carentes de la más mínima educación doméstica, sino de la más elemental formación académica – no hablemos de los tantos con historiales nada santos – que ocupan puestos relevantes en todos los poderes del Estado, incluso para representarlos en el exterior, como si los requisitos fueran tumbar polvo (a pesar de todo lo que se habló del culto a la personalidad) y/o pasar factura por supuestos dineros gastados en campaña más los - también supuestos - votos conseguidos.

Eso, sin contar los que llegaron a sus puestos a balazos, como el egregio presidente de la Cámara de Diputados. Más las maniobras (verdaderas atrocidades) que cometen para perpetuarse en las curules, en lo que se destacan los inútiles diputados nacionales, de ultramar y Parlacén, no hablemos de la creación de provincias para habilitar más legisladores, alcaldes y regidores. Pero el Poder Legislativo y las alcaldías merecen artículos aparte.

A los maleducados, ignorantes y delincuentes hay que agregar los heredados de gobiernos anteriores que insertaron en la carrera administrativa o en la diplomática, que no se pueden cancelar, sino que hay que esperar a que cumplan una determinada edad y un determinado número de años en el servicio para proceder a jubilarlos. Todo llega, aunque a veces tarda.

Aun así, leyendo y oyendo las acciones y palabras de algunos presidentes de relativo o real estreno en nuestra región, no me sorprende que el nuestro se encuentre entre los mejor valorados.

Por favor, si vas a escribir un comentario, incluye tu nombre. Gracias.



Comentarios

cibercosette ha dicho que…
No olvidemos que mientras mejor educación tiene un presidente, mayor es su responsabilidad (en muchos casos, mayores son sus culpas).
Wil98 ha dicho que…
La primera esposa de Juan Bosch se llamó Isabel García Aguiar, con quien contrajo matrimonio el 19 de junio de 1934. Ay Cosette aún no hemos visto los más analfabetos de nuestros tiempos gobernar, pero lamentablemente eso viene.
Anónimo ha dicho que…
El actual Presidente de la República Dominicana es un digno representante al igual que su esposa, la Primera Dama. Otros, tal como anotas también lo han sido. Deseamos que así sean los que los sustituirán en el futuro. El Profesor no erraba, eres una pluma que destacas.
Anónimo ha dicho que…
Ricardo Haché.
Ricardo Haché ha dicho que…
El actual Presidente de la República Dominicana es un digno representante al igual que su esposa, la Primera Dama. Otros, tal como notas también lo han sido. Deseamos que así sean los que los sustituirán en el futuro. El Profesor no erraba, eres una pluma que destacas.

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